Valle de Dios y sus encantos

La belleza del Valle de Dios

Subir y acampar en el Valle de Dios es una experiencia gratificante para todos los amantes al camping, al excursionismo y a la aventura.

Ubicado en la provincia San Cristóbal, el Valle de Dios, es el lugar ideal si deseas no ir muy lejos de la ciudad a acampar y disfrutar de un buen río, extensa vegetación exótica y rodearte de una paz y una tranquilidad que solo el Valle puede ofrecerla.

También es excelente entrenamiento para todo aquél que quiere subir al Pico Duarte en un futuro.

Lo primero que debes tener en cuenta para acampar en el Valle es contactar un buen guía que te facilite y te oriente en esta experiencia así puedas llevarte un grato recuerdo de este lugar.

Lo segundo es evaluar tu condición física.

El Valle de Dios es un lugar de una dificultad media y es mucho más sencillo que el Pico Duarte, pero esto no significa que irás a este lugar a pasar trabajo ni a hacer de tu experiencia una incómoda. Irás para disfrutar y permitir a que los demás disfruten también.

Lo siguiente es evaluar tus equipos de camping y caminata que usarás para tal experiencia a ver si están en condiciones.

Los equipos que debes llevar al Valle de Dios son:

Un sleeping bag o bolsa de dormir, aislante o colchón inflable, casa de campaña, bulto, mochila pequeña para caminar, capa de lluvia, abrigo ligero, repelente para mosquitos, foco, botella de agua, vestimenta para caminar, traje de baños, toalla, ropa interior, buen par de calzados para caminar, sandalias, gorra, protector solar, etc.

Si tienes todo esto, estás listo o lista para subir al Valle de Dios!

La primera parte de esta experiencia se trata de llegar al pueblo de Santana en San Cristóbal, punto de partida de esta gran experiencia.

Santana está ubicado a 3 horas de Santo Domingo, pasando por la comunidad de Cambita y luego Los Cacaos para finalizar en Santana.

En Santana nos reuniremos con los guías, cocineras y mulas que utilizaremos en esta experiencia, allí descargaremos los equipajes, daremos los detalles de último momento y empezaremos la caminata. En este punto solo debes caminar con tu mochila pequeña que guarda tu botella de agua, meriendas y capa de lluvia. No es necesario que cargues con todo tu equipaje ya que tendremos muchas fuertes y dóciles mulas para esta tarea.

Desde Santana al Valle de Dios hay aproximadamente 4 horas de caminata de las cuales 3 son de subidas constantes. Estas subidas son interesantes ya que permiten esforzarte y hacer que valga la pena la experiencia pero sin maltratarte demasiado y permitir que puedas disfrutar.

A mitad de camino nos detendremos en la casa de Ramona, una mujer muy amable que vende refrescos y cervezas a todo caminante y local que va hacia el Valle.

Ya en el Valle armaremos las casas de campañas y guardaremos nuestras pertenencias para aproximarnos a la cocina, donde nuestra amable cocinera Cleivy tendrá un suculento y bien merecido almuerzo.

Luego de haber almorzado y descansado, nos aventuraremos en la maravillosa confluencia del Río Mahomita y el extraordinario río Rojo (Colorao), un extraño, pero hermoso río de color rojo, único en el país, que es así gracias al óxido de hierro provenientes de sus rocas y que recorre desde su nacimiento. Este río no es perjudicial para la salud al bañarse pero no se recomienda su ingesta.

Al botar el stress en el río, con unos permitidos y agradables tragos de su preferencia, podemos volver al Valle de Dios a tranquilizarnos en la fogata y esperar la cena mientras disfrutamos de una vegetación exótica, única en la isla y donde obtendrás una paz y una tranquilidad sin límites.

Al día siguiente, luego de una tranquila noche bajo las estrellas, nos levantamos y empezamos a desarmar campamento para luego avecinarnos a la cocina y procurar por un rico desayuno, café y chocolate caliente.

La caminata ahora es un poco más facil y nos dirigiremos al pueblo de Santana por la misma ruta. Luego de salir, caminaremos un alrededor de 3 horas y nos deleitaremos con un rico baño de río al finalizar para relajar los músculos, almorzar y marcharnos hacia la capital luego de una inolvidable y positiva experiencia en la Naturaleza.

El Valle de Dios nos ofrece espacio para relajarnos, reír, disfrutar y meditar. Cosas valiosas en estos días! Donde la prisa y el stress son parte de nuestras vidas. Allí olvidarás el tiempo, respirarás aire totalmente limpio y podrás limpiar tus pensamientos.

Aprovecha tu tiempo y arma tu equipaje que nos vamos al Valle de Dios muy pronto!